La pereza te lleva a vivir una mentira :: Fortaleza: jóvenes cristianos quito ecuador Jorge y Rossana Briceño

La pereza te lleva a vivir una mentira

Una de las cosas más difíciles en el mundo, es tratar con la mentira, especialmente cuando la persona que nos miente somos nosotros mismos, un adagio popular dice: “No hay peor ciego que el que no quiere ver” y encierra una gran verdad, precisamente la mayoría de nuestros problemas vienen por nuestra negativa a reconocer nuestros propios errores y pecados.

La pereza es un pecado difícil de reconocer precisamente porque tiene la habilidad de esconderse a nuestros ojos, se camufla detrás de pensamientos, ideas, razonamientos, actitudes, y mientras yo sea más inteligente, es más difícil detectarla.

Pro26:12-16 ¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él. Dice el perezoso: El león está en el camino; el león está en las calles… En su propia opinión el perezoso es más sabio que siete que sepan aconsejar.

¿Tras de que se oculta la pereza?

La pereza se oculta tras la inteligencia

Hoy en día una excusa como “hay un león esta en las calles”, suena absurda , pero si le preguntas a alguien porque te echaron del trabajo casi nunca dirá la verdad, te dirá algo como, “están haciendo reducción de personal y me tocó”, o si le preguntas a un alumno porque perdió el año te responderá “el profesor de química no explica bien”, lo poderoso del asunto es que aparte de no decir la verdad casi nadie se da cuenta que está mintiendo, la respuesta que recibimos es resultado de un cerebro que ha estado dándole vueltas al asunto hasta encontrar una justificación razonable, y mientras más inteligente es una persona esta tiene necesidad de elaborar una excusa más convincente, y lo hace, este es un proceso automático e inconsciente, natural en todos los seres humanos, echarle la culpa de nuestros errores a otros.

La pereza se oculta tras una aptitud

Alguien puede como bandera una aptitud, un talento, el joven que le gustan los deportes y es bueno en eso puede excusarse de hacer lo que debe tras su afición al deporte, se dice a sí mismo “Soy un deportista”, “yo nací para jugar futbol”, y se dedica a lo que le gusta descuidando sus responsabilidades.

Otro ejemplo es alguien que tiene una aptitud artística, se viste diferente, actúa diferente, se escuda en su arte para poder evadir sus responsabilidades, piensa que ama mucho lo que hace, y convence a los que le rodean que es así, que es un artista innato, que nació para el arte, pero en realidad su amor por su aptitud esta acrecentado, aumentado por el temor a asumir sus deberes, “por amor al arte lo he sacrificado todo” es su mentira favorita.

La pereza se oculta tras una actitud de piedad

Esta es la excusa favorita de la mayoría de cristianos, y pienso que también en varias profesiones de fe se ve lo mismo, hombres y mujeres que se escudan tras una apariencia de piedad, para huir de nuestros problemas y de nuestra vida no existe mejor excusa que la de Dios y su obra.

Exo 14:15  Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí?  Di a los hijos de Israel que marchen.  Y tú,  alza tu vara,  extiende tu mano sobre el mar y divídelo,  para que los hijos de Israel pasen por medio del mar en seco.

¿Cuánto se debe orar?, no me considero alguien capaz de responder esa pregunta para otras personas, pero sé que muchas veces he orado cuando debía estar haciendo algo, es difícil admitirlo pero es más placentero orar que obedecer, a veces podemos estar orando para nosotros mismos y no orando a Dios, simplemente Dios ya nos dijo que hacer pero nos da temor y pereza.

¿Cuánto debemos leer la Biblia?, se que muchas veces luchamos contra la apatía por leer, pero cuando tenemos un habito, cuando hemos vencido esa oposición a leer tendemos a irnos al otro extremo. He oído incontables historias de hermanitos que han sido despedidos por que los hallaron leyendo la Biblia en horas de trabajo, es divertido leer la Palabra, pero existe tiempo para todo, y ciertamente si alguien te está pagando por tu tiempo y lo dedicas a leer libros o la Biblia le estas robando a tu empresa y a tu jefe, en lugar de leer en clases o en el trabajo la Biblia debemos tomar el habito, como Jesús de levantarnos muy temprano en la mañana para buscar el rostro de Dios y leer su palabra.

¿A cuantas reuniones de la iglesia debo asistir?, tampoco me atrevería a dar una respuesta, pero si dedico más tiempo a actividades de la iglesia que a mi familia,  si converso más con mis lideres que con mi esposa, si no le dedico tiempo de calidad y cantidad a mis hijos es posible que esté poniendo como excusa la iglesia para no cumplir con mis responsabilidades, escuchamos 2 veces el mismo mensaje, asistimos a 2 cultos el domingo cuando afuera hay un mundo con necesidad.

Es una de las formas más poderosas de ocultar nuestra pereza, de deshacernos de nuestras responsabilidades, porque tomamos la apariencia de superespirituales, lo creemos nosotros y lo creen las personas que nos rodean pero la verdad es que el árbol tarde o temprano se reconoce por los frutos. Esta forma de huir de nuestra vida es muy dañina para nosotros, las personas que nos rodean y paradójicamente dañan y entorpecen a Dios y su reino, nos hace detestables para el sentido común, Pablo ya lo definió y fue muy radical con esta actitud farisaica:

2Th 3:6-13  Hermanos, les ordenamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se aparten de cualquier hermano que lleve una conducta indisciplinada y que no siga las tradiciones que recibieron de nosotros. Pues ustedes saben cómo deben vivir para seguir nuestro ejemplo: nosotros no llevamos entre ustedes una conducta indisciplinada, ni hemos comido el pan de nadie sin pagarlo. Al contrario, trabajamos y luchamos día y noche para no serle una carga a ninguno de ustedes.

Y ciertamente teníamos el derecho de pedirles a ustedes que nos ayudaran, pero trabajamos para darles el ejemplo que ustedes deben seguir.

Cuando estuvimos con ustedes, les dimos esta regla: El que no quiera trabajar, que tampoco coma.

Pero hemos sabido que algunos de ustedes llevan una conducta indisciplinada, muy ocupados en no hacer nada. A tales personas les mandamos y encargamos, por la autoridad del Señor Jesucristo, que trabajen tranquilamente para ganarse la vida. Pero ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien.

 

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