Consecuencias de la Pereza :: Fortaleza: jóvenes cristianos quito ecuador Jorge y Rossana Briceño

Consecuencias de la Pereza

1. Escasez y Pobreza

Ayer vi extractos de la película mexicana Un Mundo Maravilloso, en una escena el presidente de la republica mexicana discute con la primera dama acerca de a quien culpan los pobres de su pobreza, y daba unas estadísticas tragicómicas, un 60% de los pobres piensan que es la voluntad de Dios, un 20% pensaba que era su mala fortuna, un 9% pensaban que era culpa del gobierno, etc.

El punto es que nadie admite su propia responsabilidad por su pobreza, buscamos culpables y excusas, para justificar nuestra necesidad, pero la mayoría de las veces el mayor factor de pobreza somos nosotros mismos, nuestra actitud respecto al trabajo, pero en la Biblia encontramos que el factor mayor relacionado con la pobreza es la ociosidad.

Pro 10:4  Poco trabajo, pobreza; mucho trabajo, riqueza.

Es un texto muy corto y lógico, no tiene varias interpretaciones, es matemático, tiene dos expresiones condicionales, estas expresiones dicen que si la primera parte de la expresión es verdad, entonces inexorablemente la segunda parte es verdad:

Poco trabajo ENTONCES CIERTAMENTE EL RESULTADO pobreza

Mucho trabajo ENTONCES CIERTAMENTE EL RESULTADO riqueza

Pro 28:19  Al que cultiva su campo, hasta le sobra comida; al que anda con ociosos, lo que le sobra es pobreza.

¿Cuál es mi campo?, no pregunto cuales son mis sueños, pregunto ¿Qué es lo que tengo donde puedo producir? ,a veces nuestra respuesta es no tengo nada, pero no es así, todo ser humano tiene algo que puede hacer, un lugar donde poder invertir su esfuerzo y verá resultados.

Es curioso como describe la Biblia la tierra prometida a los israelitas, la describe como la “tierra buena donde fluye leche y miel” pero si una persona visita la región actualmente se dará cuanta que es un terreno inhóspito, desértico, donde la lluvia escasea, donde cultivar algo debe ser una pesadilla, entonces ¿Cómo puede fluir leche y miel de un pedrusco?, pues la respuesta está en la actitud de los israelitas, ellos creen que ese desierto puede producir leche y miel, así que se esfuerzan en cultivar dicha tierra escasa de agua, el resultado del esfuerzo, el ingenio y la fe es un sistema de riego que revolucionó el mundo agropecuario, dicho sistema dosifica el nivel de agua al punto que cada planta recibe un número exacto de gotas de agua en su raíz, necesarias para su crecimiento sin desperdiciar ni una sola, por medio de mangueritas dosificadoras parecidas a las del suero en un hospital,  los israelitas logran cultivar frutas tan exóticas como la sandia en medio del desierto, porque creyeron que lo que tenían era lo que Dios les ha dado, su bendición.

Cerca de mi casa está la Casa de la Cultura, un organismo gubernamental y en la vereda se colocan vendedores ambulantes, una de ellos llamó la atención, al principio nos conmovía ver a una mujer, mayor, de unos 60 años, con un paraguas para la lluvia, en medio del intenso frio de Quito como hasta altas horas de la noche vendía maduros asados, en medio de asaltantes y frio esta mujer era constante, llegaba desde temprano, ponía su horno y dejaba de vender pasadas las 10 de la noche, realmente nos daba pena verla, pero nuestra sorpresa fue mayúscula cuando después de unos 3 años de persistencia logró algún tipo de convenio con el municipio y juntando sus ahorros se compró un puesto en el mismo lugar, en la misma vereda, metálico, muy bonito, ahora la señora sigue, y se ha tomado mas área de la que el municipio le vendió y cada día este puesto crece más, el resto de vendedores siguen caminando y en la misma necesidad, mientras que ella tiene un precioso local, ¿Cuál fue la diferencia?, ella cultivó el pequeño campo que tenia, un poco de carbón y unos plátanos maduros y creyó que esforzándose lo lograría.

¿Y yo, que tengo en mis manos?, ¿Cuál es el campo que Dios me ha dado?

 

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