Sé un padre diligente :: Fortaleza: jóvenes cristianos quito ecuador Jorge y Rossana Briceño

Sé un padre diligente

No he sido un persona muy sociable, no me es fácil hacer amigos, pero cuando Dios me dio al primero de mis hijos me asombró la manera en que me miraba, un simple movimiento de la mano era suficiente para que su rostro se iluminara con asombro, como si yo fuese un gigante, el más rápido, el más fuerte, el más inteligente, para los hijos pequeños sus padres realmente son una especie de superhéroes, en sus ojos inocentes brilla nuestro reflejo, ellos realmente son un reflejo de lo que nos ven hacer.

Deuteronomio 4:9  Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; y las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

Tengo dos hijos, Elías y Lucas, de tres y dos años respectivamente, son una de mis mayores alegrías al mismo tiempo que son una de mis más grandes responsabilidades, Dios me encargó la tarea de guiarlos en su camino, que ellos conozcan a Cristo, lo amen y lo sigan es mi objetivo.

Si nuestros hijos son un reflejo de nosotros, ¿qué debemos hacer?, reflejar nosotros a Dios, ese es nuestro papel, ser el más fiel reflejo de Cristo, esa es la única manera de ser buenos padres.

Génesis 18:17-18  Jehová dijo: “¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?, pues yo sé que mandará a sus hijos,  y a su casa después de sí,  que guarden el camino de Jehová haciendo justicia y juicio,  para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él”.

Uno de los factores por los que Dios escogió a Abraham por sobre sus predecesores fue que Abraham anhelaba ser padre, el factor que marca la historia de Abraham es su búsqueda de un hijo, él le creyó a Dios en todo y fue obediente en todo, pero su oración fue esa, ser padre, la combinación de fe y paternidad fue la marca de este hombre. Cuando Dios le concedió lo que pidió, Abraham supo ser un reflejo digno de Dios y pudo transmitir su fe a Isaac, quien siguió toda su vida los pasos de su padre.

Génesis 48:2  Y se hizo saber a Jacob, diciendo: He aquí tu hijo José viene a ti. Entonces se esforzó Israel, y se sentó sobre la cama;

Podemos fallar en muchas aéreas de nuestra vida, como Jacob, pero nuestra paternidad merece hasta nuestro último esfuerzo, Jacob sabia que está era la última oportunidad de transmitir la bendición de Dios, así que aun desde una cama él fue el reflejo correcto de la bendición de Dios, marcando así la vida de su hijo José y sus nietos Manases y Efraín, restaurando su identidad correcta desfigurada por toda una vida de convivir con los egipcios, los pudo bendecir.

Un  ejemplo de una paternidad incorrecta fue el de David, un hombre ciertamente apasionado por Dios, pero no fue diligente en guiar a su familia al camino de la fe, tal vez porque no supo amar a sus esposas, esto nos lleva a otro punto, tu paternidad depende en gran manera del tipo de esposo que seas, Dios nos llama a amar a nuestro cónyuge de la misma manera que Jesús nos amó, dándose a sí mismo por nosotros, el resultado de esto fueron las historias de Ammón violando a su hermana Tamar, la muerte de Ammón a manos de su hermano Absalón y posteriormente la rebelión de este en contra de su padre, en busca del reino, al final David se da cuenta de su falla como padre y trata de enmendarla con su último hijo, Salomón, con resultados parciales, Salomón siguió el camino de su padre pero también sus errores, tanto como esposo como padre.

Encontramos varios consejos dados a Salomón por David, donde además destaca la importancia de la diligencia y el esfuerzo para seguir a Dios.

1 Reyes 2:2  Yo voy por el camino de toda la tierra; esfuérzate, y sé varón.

1 Crónicas 28:7 Y yo confirmaré su reino para siempre, si él fuere esforzado para cumplir mis mandamientos y mis juicios, como en este día.

1 Crónicas 28:20  Dijo más David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y ponlo por obra; no temas, ni desmayes, porque el SEÑOR Dios, mi Dios, será contigo; él no te dejará, ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra del servicio de la casa del SEÑOR.

1 Crónicas 22:13  Entonces serás prosperado, si guardares para hacer los estatutos y derechos que el SEÑOR mandó a Moisés sobre Israel. Esfuérzate pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes.

¿Cuál es el propósito de la paternidad? Pasar la antorcha a las nuevas generaciones, y esto se aplica tanto a los hijos naturales como a nuestros discípulos, verdaderos hijos espirituales de la fe. Pablo lo sabía, Pedro lo sabía, fueron un gran ejemplo de paternidad espiritual, de diligencia en pasar la antorcha a otras generaciones.

2 Pedro 1:12-15  Por esto,  yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas,  aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados en la verdad presente. Tengo por justo,  en tanto que estoy en este cuerpo,  el despertaros con amonestación, sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo,  como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. También yo procuraré con diligencia que,  después de mi partida,  vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas.

2 Timoteo 2:1  Pues tú, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.

Una amiguita publicó en su Facebook un texto, lo cito:

“Hijo es un ser que Dios nos presto para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos.
De cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a tener coraje.
Ser madre o padre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado.
¿Perder? ¿Como? ¿No es nuestro?
Fue apenas un préstamo… EL MAS PRECIADO Y MARAVILLOSO PRESTAMO ya que son nuestros solo mientras no pueden valerse por si mismos, luego le pertenecen a la vida, al destino y a sus propias familias.
Dios bendiga siempre a nuestros hijos pues a nosotros ya nos bendijo con ellos”

-ANÓNIMO

 

Responses (4)

  1. silver price says:

    Si hubiéramos querido ir hasta el cielo para alcanzar a Dios, no hubiésemos podido, por eso es que el Dios Altísimo, bajó a la tierra vivió entre los hombres para estar a la altura de sus hijos, y que de una vez entendamos que no estamos sólos, ni perdidos, ni desconsolados!

    • Vanessa says:

      Nepf4,Estou ficando com o coenicto de que um dos grandes problemas da humanidade e9 a falta de COMUNICAc7c3O, e incluo agora, para transmitir o conhecimento atual para as gerae7f5es futuras, com o objetivo de chegarmos na Sustentabilidade. Recentemente os Espanhf3is destruedram a cultura INCA e com ela algum conhecimento que hoje ne3o temos. Estes dias derrubaram as torres geameas no paeds com maior tecnologia de defesa ae9rea. Concluo que para a Sustentabilidade precisamos conhecer de forma homogeanea. O que tenho percebido e9 que a evolue7e3o tecnolf3gica tem proporcionado, cada vez mais (oral/escrita/digital) a possibilidade do conhecimento homogeaneo em toda a humanidade. Observe que sem comunicae7e3o passamos a ter ilhas de conhecimento. O povo INCA viveu em harmonia por um peredodo de 1000 anos, sem escrita, e ocupou um territf3rio de cordilheiras com extense3o de 13.000 km, pelo que se sabe, foi o povo que existiu unido por mais tempo com o maior territf3rio, ate9 que a outra ilha espanhola com outra tecnologia a destruiu.

  2. 14:1 Hiram rey de Tiro envió a David embajadores, y madera de cedro, y albañiles y carpinteros, para que le edificasen una casa. 14:2 Y entendió David que Jehová lo había confirmado como rey sobre Israel, y que había exaltado su reino sobre su pueblo Israel. Hijos de David nacidos en Jerusalén 14:3 Entonces David tomó también mujeres en Jerusalén, y engendró David más hijos e hijas. 14:4 Y estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón, 14:5 Ibhar, Elisúa, Elpelet, 14:6 Noga, Nefeg, Jafía, 14:7 Elisama, Beeliada y Elifelet. David derrota a los filisteos 14:8 Oyendo los filisteos que David había sido ungido rey sobre todo Israel, subieron todos los filisteos en busca de David. Y cuando David lo oyó, salió contra ellos. 14:9 Y vinieron los filisteos, y se extendieron por el valle de Refaim. 14:10 Entonces David consultó a Dios, diciendo: ¿Subiré contra los filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y Jehová le dijo: Sube, porque yo los entregaré en tus manos. 14:11 Subieron, pues, a Baal-perazim, y allí los derrotó David. Dijo luego David: Dios rompió mis enemigos por mi mano, como se rompen las aguas. Por esto llamaron el nombre de aquel lugar Baal-perazim. 14:12 Y dejaron allí sus dioses, y David dijo que los quemasen. 14:13 Y volviendo los filisteos a extenderse por el valle, 14:14 David volvió a consultar a Dios, y Dios le dijo: No subas tras ellos, sino rodéalos, para venir a ellos por delante de las balsameras. 14:15 Y así que oigas venir un estruendo por las copas de las balsameras, sal luego a la batalla, porque Dios saldrá delante de ti y herirá el ejército de los filisteos. 14:16 Hizo, pues, David como Dios le mandó, y derrotaron al ejército de los filisteos desde Gabaón hasta Gezer. 14:17 Y la fama de David fue divulgada por todas aquellas tierras; y Jehová puso el temor de David sobre todas las naciones.

  3. piracetam says:

    35 Y en Gabaón habitaban Jehiel padre de Gabaón, el nombre de cuya mujer era Maachâ; 36 Y su hijo primogénito Abdón, luego Sur, Chîs, Baal, Ner, Nadab; 37 Gedor, Ahio, Zachârias, y Micloth. 38 Y Micloth engendró á Samaán. Y estos habitaban también en Jerusalem con sus hermanos enfrente de ellos. 39 Y Ner engendró á Cis, y Cis engendró á Saúl, y Saúl engendró á Jonathán, Malchîsua, Abinadab, y Esbaal. 40 E hijo de Jonathán fué Merib-baal, y Merib-baal engendró á Michâ. 41 Y los hijos de Michâ: Phitón, Melech, Tharea, y Ahaz. 42 Ahaz engendró á Jara, y Jara engendró á Alemeth, Azmaveth, y Zimri: y Zimri engendró á Mosa; 43 Y Mosa engendró á Bina, cuyo hijo fué Rephaía, del que fué hijo Elasa, cuyo hijo fué Asel. 44 Y Asel tuvo seis hijos, los nombres de los cuales son: Azricam, Bochru, Ismael, Seraía, Obadías, y Hanán: estos fueron los hijos de Asel.