Diligencia y esfuerzo para crecer en la fe :: Fortaleza: jóvenes cristianos quito ecuador Jorge y Rossana Briceño

Diligencia y esfuerzo para crecer en la fe

De todos los ejemplos acerca de la fe que encontramos en la Biblia el más impresionante es por mucho el de Abraham, casi parece fantástico, imposible de creer, es un personaje que desafía toda lógica humana, su forma de comportarse es casi incomprensible, su manera de reaccionar frente a las dificultades nos muestra que bajo ese cuerpo viejo y desgastado existía un Arnold Schwarzenegger de la fe, a su lado somos simples turistas, debiluchos, en lo que respecta a creer en Dios, y estamos de acuerdo en que la fe proviene de Dios, es un don, entonces nuestra tendencia natural es pensar que Dios le dio una gran fe a Abraham y nosotros debemos contentarnos con la pequeña semillita de mostaza, pero no es tan correcta nuestra apreciación, la verdad es que la cantidad de fe que tenemos no depende de Dios, la cantidad de fe que yo tengo depende exclusivamente de mi, la fe es al hombre interior lo que los la fuerza muscular es al hombre exterior, ejercitable, puede crecer y desarrollarse, depende de nuestro esfuerzo continuo.

Rom 4:20  tampoco dudó en la promesa de Dios con desconfianza; antes fue esforzado en fe, dando gloria a Dios.

¿Cómo puedo esforzarme en la fe?, ¿Cómo puedo hacer crecer mi fe?

La fuerza del hombre natural se manifiesta y crece por varias actividades, la primera y más natural es esforzarse en la actividad de subsistencia, en el trabajo diario, la segunda será mediante el ejercicio continuo, actividades no indispensables hechas con el propósito de aumentar nuestra fuerza, resistencia, agilidad y entonces en el momento de la emergencia, en el momento de la lucha y los problemas estaremos listos para poder enfrentar la dificultad.

De la misma manera, la fuerza del hombre espiritual que es la fe se manifiesta y crece por varias actividades, la primera y más natural es esforzarse en las actividades de subsistencia, en el trabajo diario, esto es las disciplinas de alimentación y subsistencia como la lectura de la Biblia, el tiempo de oración, la simulación de momentos de dificultad en el ayuno y el método usado por Abraham, esforzar la fe dándole gloria a Dios.

Abraham hizo crecer su fe reconociendo y adorando a Dios, atribuyéndole el honor por cada cosa que le sucedía, agradeciendo la bondad de Dios sobre su vida.

Cuando los discípulos le pidieron a Jesús que su fe sea aumentada, estaban pidiéndole algo que no estaba en manos de Dios hacerlo, sino que eso lo podían hacer los mismos discípulos, por eso la contestación de Jesús:

Lucas 17:6-10 Si ustedes tuvieran fe, aunque solo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol: ‘Arráncate de aquí y plántate en el mar’, y les haría caso. “Si uno de ustedes tiene un criado que regresa del campo después de haber estado arando o cuidando el ganado, ¿acaso le dice: ‘Pasa y siéntate a comer’? No, sino que le dice: ‘Prepárame la cena, y disponte a atenderme mientras yo como y bebo. Después podrás tú comer y beber.’  Y tampoco le da las gracias al criado por haber hecho lo que le mandó. Así también ustedes, cuando ya hayan cumplido todo lo que Dios les manda, deberán decir: ‘Somos servidores inútiles, porque no hemos hecho más que cumplir con nuestra obligación.’ “

Primeramente les enseña el poder de la fe, luego con una ilustración les muestra la actitud que debían tener y que debían hacer para que su fe sea aumentada.

Hagan cualquier actividad con actitud de siervos, no de señores. No debo trabajar para mi mismo ni esperar que lo que hago sea para mi propio beneficio, al contrario, cada cosa que haga debo intencionalmente realizarla para Dios.

No esperes que Dios te de las gracias. Algo sorprendente es que en toda la Biblia nunca Dios da las gracias a ningún hombre, ni siquiera al propio Jesús, la palabra gracias no está en el vocabulario de Dios, así que no debo esperar una paga por mi servicio, todo lo que realizo es para Dios, no para mi, este principio básico evita que nosotros nos creemos falsas expectativas que después pueden resultar en frustración y que tengamos una actitud de obediencia desinteresada.

Reconocer que Dios pone el querer como el hacer. El hombre solo posee su propio corazón, los recursos propios del ser humano son los impulsos de su corazón y estos, desgraciadamente están totalmente pervertidos, nada bueno puede salir de ellos, solamente envidia, egoísmo, odio, orgullo, temor, el hombre no puede hacer nada para Dios que Dios mismo no haya fomentado y sostenido, cuando hacemos algo debemos reconocer que no ha sido nuestro corazón el que nos motivó sino que Dios puso en nosotros el anhelo por hacer lo bueno y que nuestras fuerzas, la habilidad, la inteligencia con que se hizo no provienen de nosotros mismos, han sido dadas por Dios para realizar su encomienda.

1Co 16:13  Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.

Si somos disciplinados en nuestra vida espiritual y nos esforzamos, somos diligentes en darle la gloria a Dios, nuestra fuerza espiritual, nuestra fe será incrementada, y en los momentos difíciles podremos responder de la manera adecuada, con la fuerza necesaria para poder alcanzar la bendición, si no lo hacemos no pasaremos de debiluchos espirituales, incapaces de enfrentar grandes desafíos y alcanzar grandes bendiciones.

Responses (3)

  1. las artes says:

    Así es, él peleó contra Satanás, ( Efe. 6:12), esos poderes de las tinieblas son las fuerzas espirituales de maldad ver. 2 Cor. 4:4, el dios de este siglo es Satanás que ejerce poder sobre gran parte de la vida del mundo actual’ también en 1 Juan 5:1 se nos dice que los no se someten a Jesucristo permanecen bajo la influencia de Satanás. Siendo así les cegó los ojos a la verdad y a la gloria del evangelio para que no sean salvos.

  2. gold price says:

    “Hemos soportado la carga y el calor del día”, dicen los obreros de la parábola (Mateo 20:12). Sin duda, el Maestro aprecia su esfuerzo y les dará el denario convenido. Así el Señor bendice el trabajo de todo aquel que se acerca a él. Claro está que la perseverancia en los estudios, el cumplimiento de las tareas diarias o la lucha constante para sacar la familia adelante son cosas buenas. No obstante, si al amanecer el alma no ha sido confortada, el estado espiritual pronto será vencido por “la carga y el calor del día”, aunque se tomasen las riendas con fuerza.

  3. Mensaje muy informativo. Gracias por tomarse el tiempo para compartir su opinión con nosotros.