Diligencia contra el pecado :: Fortaleza: jóvenes cristianos quito ecuador Jorge y Rossana Briceño

Diligencia contra el pecado

Fea palabra PECADO, ya no está de moda nombrarla, cuando lo haces automáticamente la gente te mira como neandertal salido de un bloque de hielo, eslabón perdido, fanático enfermo, insano, etc. pero mientras no seamos totalmente transformados, el problema del pecado estará allí, en el 2012 o en el 5012, es lo que levanta distancias entre el hombre y su creador, entre la muerte y la vida, entre el verdadero éxito y el fracaso total y si no somos diligentes en tratar con esto, nos destruirá junto con todos los planes y sueños, serruchándole el piso a nuestros esfuerzos por lograr algo, es inútil esforzarse si el pecado derribará todo lo que construyamos, el pecado es la garantía que fracasaremos, así que antes de ponernos a hacer algo debemos revisar nuestra relación con el pecado.

Deuteronomio 13:14  tú investigarás, buscarás y preguntarás con diligencia.  Si resulta ser cierto que en medio de ti se ha cometido tal abominación…

Investigar, buscar, preguntar, respecto al pecado debemos examinarnos constantemente, y son 3 los pasos preventivos para hacerlo:

Investigarás: Existe un principio científico llamado Principio de Incertidumbre, que postula que ningún instrumento de medición puede medirse a sí mismo, ninguna lupa puede examinarse a sí misma y de la misma manera el hombre no puede examinarse a si mismo porque todo examen estará manipulado por su propio punto de vista, si el cristal de la lupa está sucio los resultados de la investigación serán borrosos, no somos capaces de encontrar por nosotros solos nuestro pecado así debemos utilizar otro instrumento que nos examine de manera fiable y nos dé un diagnostico limpio e imparcial sobre nuestra propia condición, este instrumento es la Biblia, la palabra de Dios es el único instrumento limpio de impurezas donde nos podemos ver tal como somos, reflejados en este espejo podemos ver las manchas de suciedad de nuestra alma, por lo que debemos permanentemente leerla, diligentemente, penetra hasta oscuridad más profunda y nos muestra nuestros pecados, más existe una sola condición para esto, debemos creer y aceptar la veracidad del que la habla, esto es Dios, que dicha palabra está viva, actual y específica para ti, esta puerta abierta permitirá que seamos iluminados hasta en la más oscura profundidad de nuestro corazón.

Salmo 139:23-24  Examíname,  Dios,  y conoce mi corazón;  pruébame y conoce mis pensamientos. Ve si hay en mí camino de perversidad y guíame en el camino eterno.

Buscarás: Tiene que ver con evidencia, con resultados, con tu propia vida, ¿Cómo esta mi economía?, ¿Cómo esta mi relación matrimonial?, ¿Cuál es el comportamiento de mis hijos?, ¿mis discípulos están creciendo?, ¿Qué miran mis ojos?, ¿Qué habla mi boca?, debes buscar señales de alerta, luces amarillas o rojas que te digan “Algo está mal aquí”, y debes ser diligente porque después de una señal amarilla, algo pequeño, casi imperceptible, viene inevitablemente una roja y posiblemente sea demasiado tarde para corregirlo, ya estará hecho y sin consecuencias. Detalles, fijarse en los detalles puede ser la diferencia entre corregir algo pequeño y un problema grande, así que debemos estar alerta siempre, sin bajar la guardia, es mejor luchar con un ratón que con un león.

Cantares 2:15 ¡Cazadnos las zorras, esas zorras pequeñas que destruyen las viñas, nuestras viñas en cierne!

Preguntarás: Aunque  realices diligentemente lo anterior, investigar y buscar, no es suficiente, porque eres un ser inteligente, con un instinto de autodefensa bien desarrollado así que puedes poner excusas, no ver lo que hay ante ti y no escuchar lo que la Palabra de Dios te dice, una tendencia natural del ser humano es justificar ante los demás y principalmente ante nosotros mismos nuestra forma de actuar, es muy raro, rarísimo encontrar a alguien que reconozca sus errores mientras los está cometiendo, no escucharas a un conductor decir algo como “sé que estoy conduciendo a exceso de velocidad y lo más seguro es que me multen en unos minutos, o me choque, lo tengo bien merecido”, lo que se puede escuchar es, “necesito llegar mas rápido”, “todos van a esta velocidad”, “es normal”, “ el policía está buscando coima”, “se equivoco, solo iba a 30”, en resumen, engañoso es nuestro corazón especialmente al defendernos, y su motivación es generalmente mala, perversa, así que necesitamos de otras voces que tengan acceso a nuestra vida y nos puedan advertir cuando el pecado muestra su fea cabeza.

Dios nos ha dado personas, gente que nos rodea, que desea al bien para nosotros y desde un punto de vista imparcial nos pueden llamar la atención, así que nuestro deber es ser diligentes en encontrar esas personas y darles la apertura para que conozcan nuestra vida y nos puedan corregir, las mas obvias son: nuestra esposa, nadie como ella para reconocer que algo está mal en nosotros, nuestros padres que nos aman sinceramente, no importa cuán malos sean ellos nos darán buenos consejos sinceros y para nuestro bien y hermanos maduros en la fe, capaces de asumir esa responsabilidad sabiendo que Dios demandara de ellos cada palabra necesaria para nuestro crecimiento.

Pro 15:22  Los pensamientos se frustran donde falta el consejo, pero se afirman con los muchos consejeros.

El resultado de realizar estos pasos diligentemente, Investigar, Buscar, Preguntar,  es el bien propio y de las personas que nos rodean, Pablo ya se lo dijo a Timoteo:

1 Timoteo 4:16  Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; sé diligente en esto, porque si así lo hicieres, a ti mismo te salvarás y a los que te oyen.

 

One Response

  1. gold account says:

    ¿Quién puede ponerle freno a este loco desbarajuste? Las leyes humanas no han podido hacerlo. La cultura tampoco lo ha logrado. Ni siquiera la religión ha podido cambiar este delirio que está matando a nuestra sociedad.