La cura contra la pereza es la diligencia :: Fortaleza: jóvenes cristianos quito ecuador Jorge y Rossana Briceño

La cura contra la pereza es la diligencia

Empezaremos esta segunda parte con una confesión, yo no lo sabía y si lo sabia no quería reconocerlo, pero cuando lo supe lo confesé como se confiesa cualquier pecado, reconociéndolo delante de Dios, luego a las personas a quienes he afectado, mi familia, mis hijos y principalmente mi esposa, una de las más afectadas, a mis padres, mis hermanos y finalmente a mi pastor. La conversación en resumidas cuentas fue así:

Yo: Soy perezoso, y me arrepiento

Pastor: Confesión aceptada, ahora mi hermano, ¿Qué se hace?

Existen varias respuestas a esta pregunta, pero solo una respuesta correcta, no es que otra persona ore por mí para que yo “mágicamente” sea cambiado, ni dedicándome a ayunar hasta que Dios me libre de “maldiciones y ataduras”, la pregunta que me hizo mi pastor fue clara, no sé si intencionalmente o si Dios puso la palabra exacta, ¿con que se cura la pereza?, no con más pereza ciertamente, se cura con un verbo: HACER

En Dios hay 2 verbos principales, SER y HACER, y gracias a la fe en Cristo ya SOMOS, somos hijos de Dios, transformados en nuestra naturaleza, nuestra esencia fue cambiada, por nuestras venas ya no corre la vida que heredamos de nuestros padres, ahora tenemos un nuevo padre y heredamos su naturaleza, simplemente debemos asumir quienes somos, hijos de Dios y nos parecemos a Él.

¡Revestíos del nuevo hombre! dijo Pablo, y esa es la respuesta a la pereza, compórtate como lo que eres, asume esa nueva vida y compórtate como Jesús, esto no es teoría, es práctica.

  • Desechando la mentira,  hablad verdad
    Airaos,  pero no pequéis
    El que robaba,  no robe más,  sino trabaje
    Palabra corrompida salga de vuestra boca,  sino la que sea buena
    No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, quítense de vosotros toda amargura

En resumen, para vencer la pereza es necesario hacer lo contrario, y lo contrario de la pereza es una virtud llamada Diligencia.

¡¡¡Soy diligente como mi Padre!!!

Diligencia es: Hacer lo que debemos hacer, en el momento que lo debemos hacer, con el esfuerzo con que debe hacerse…

La Biblia nos habla de la diligencia de tapa a tapa, pero siempre la quisimos ignorar inconscientemente, sin embargo es un gran tesoro, una de las llaves que nos abrirá el camino al éxito y la prosperidad a la manera de Dios.

Pro 12:27  El haber del hombre diligente es precioso.

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