Dios no nos pertenece :: Fortaleza: jóvenes cristianos quito ecuador Jorge y Rossana Briceño

Dios no nos pertenece

Ayer leí por primera vez la carta del Jefe de la tribu Apache Seattle a Franklin Pierce, presidente de los EEUU, en respuesta a la propuesta de compra de tierras a los indios, y me llamó mucho la atención el pasaje que dice:

Después de todo, quizá seamos hermanos… Ya veremos. Sabemos una cosa, que quizá el hombre blanco descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que él les pertenece, lo mismo que desea que nuestras tierras les pertenezcan, pero no es así. Él es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco (…) ustedes caminaran hacia su destrucción rodeada de gloria, inspirada en la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por un designio especial les dio dominio sobre ella y sobre nosotros”

Rom 9:4-5  que son israelitas,  de los cuales son la adopción,  la gloria,  el pacto,  la promulgación de la Ley,  el culto y las promesas. A ellos también pertenecen los patriarcas,  de los cuales,  según la carne,  vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas,  bendito por los siglos. Amén.

Muchas veces no olvidamos de este principio básico, que Dios es Dios de todos los hombres, Pedro lo expreso maravillosamente cuando visitó a Cornelio,  “En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que lo teme y hace justicia”, y nos queremos enseñorear de Dios, pero eso no es posible, Castor de Narnia le explica a Lucy que no lo presione, “es salvaje, no ha sido domesticado” y Tu Señor no obedeces al hombre, nadie te puede obligar a hacer lo que no quieres, nosotros somos los que debemos ser domesticados, nosotros te pertenecemos…

Tenemos privilegios, si los tenemos:

La adopción, no todos los hombres son hechos hijos de Dios sino solamente los que han recibido y aceptado el regalo maravilloso del sacrificio del Hijo, adopción que está disponible para todo hombre, desde el más moralista hasta el mas escandaloso y perverso de los hombres.

La gloria que nos rodea, vimos su gloria, llena de amor y verdad, esa gloria que es poderosamente humilde, espectacularmente misericordiosa, la gloria del Dios en un pesebre, esa, esa es la gloria que nos ha sido dada y es la gloria que debemos manifestar, no la de la otra, de la falsa gloria, del impresionar, del enseñorearse, no, la gloria del humilde es la que está disponible para nosotros.

El pacto, de sangre preciosa, que dice fui molido por tus rebeliones, herido por tus pecados… no el pacto de dinero, no el pacto de obras muertas, no el pacto de la religión sino el pacto de su gracia, la cual solo tiene un límite, como tratamos a los que nos rodean, “perdona para que seas perdonado”

Su Palabra, no como cargas y exigencias, no como obediencia forzada, no como algo con que compararnos con los demás, sino como una luz que nos guía, la voz que nos ama, el agua que nos limpia, el mismo Cristo viviendo en mi.

El Culto, no el fanatismo, no el seguir por seguir, el de obedecer por obedecer, sin saber porque,  sino el culto racional, el que es para bien del hombre, el que es para relacionarnos con El, no el hacer por hacer, el ritual religioso sino el culto de todo el corazón, toda la mente y todas las fuerzas, el culto del amor.

Las Promesas, no las exigencias, no la búsqueda de éxito mundano, no los carros ni la plata, ni la prosperidad falsa, sino las promesas de un padre SABIO que educa y disciplina, que quiere lo bueno, lo verdaderamente bueno, que es el amor, la benignidad, la templanza, la mansedumbre, la gracia, la amabilidad, la paz con todos… y mucho mas, un futuro y una esperanza.

Los Patriarcas, los héroes de la fe, cercanos y lejanos, verdaderos hermanos mayores que nos pueden aconsejar, llorarán con nosotros, reirán con nosotros, que nos pastorean para nuestro bien, imitadores de Cristo, ejemplos de vida y fe.

Son grandes ventajas pero no nos hacen diferentes, mas amados o exclusivos, todavía somos hombres, y como dijo el Gran Jefe, “Él es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual” hay que vivir cada día como si fuese el primero de su gracia, sin olvidar de donde nos sacó y a donde pudiéramos llegar si El nos soltara de su mano y nunca, nunca, nunca permitir que nuestro corazón se vuelva altivo debemos recordar que Dios es Dios sobre todas las cosas,  bendito por los siglos. Amén.


(Simplemente te necesito, necesito tu presencia, necesito tus palabras y necesito que actúes en mi vida, hay tiempo para cada cosa y hoy es tiempo de pedirte que te manifiestes a mi favor, sácame de angustias, llévame a lugar espacioso, suple mi necesidad, muéstrame tu favor… mi Lucas hace tambor con el cepillo de dientes y no se preocupa por nada, así quiero ser yo contigo… es tarde, el día se viene encima con su prisa y sus demandas, necesito de ti antes que mi corazón se angustie… te necesecito y tu eres lo único en mi corazón, guías mis pasos por donde voy, te necesecito…gracias por permitirme andar descalzo por desiertos, lugares desolados donde me mostraras tu amor… permíteme ser la sombra que va siempre detrás de tu luz…)

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