La Manifestación :: Fortaleza: jóvenes cristianos quito ecuador Jorge y Rossana Briceño

La Manifestación

Rom 8:19  porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.

Existe una gran necesidad de nuestra manifestación, la naturaleza espera que seamos como Jesús, el universo entero, como un ser viviente está esperando voces ce autoridad que permitan los milagros creativos, el mar espera que caminemos sobre él, los vientos desordenados esperan una voz que los ordene, las ventanas de los cielos impacientes esperan bendecirnos, pero todo depende ya de nosotros,

Rom 8:20  La creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad,  sino por causa del que la sujetó en esperanza.

Otra versión dice que el universo creado por Dios quedo sometido a fracaso y vaciedad, perdió su propósito, Dios lo hizo, ¿por qué? la respuesta está en Génesis.

Gen 3:22-24 Luego dijo Jehová Dios: “El hombre ha venido a ser como uno de nosotros,  conocedor del bien y el mal;  ahora,  pues,  que no alargue su mano,  tome también del árbol de la vida, coma y viva para siempre”. Y lo sacó Jehová del huerto de Edén

Dios conoce el resultado de nuestro corazón, si Dios nos hubiese dejado en el huerto, con todo al alcance, incluyendo la vida eterna, ¿Cómo habríamos de conocer lo extremadamente malo que es nuestro corazón?, ¿cuándo nos volveríamos a Él0?, el universo fue creado por y para el hombre, aunque mil naturalistas insistan en decir que somos hijos de la creación, y este universo espera, espera que la autoridad original del hombre sea restaurada

Rom 8:21  Por tanto,  también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Sabemos que toda la creación gime a una,  y a una está con dolores de parto hasta ahora. Y no solo ella,  sino que también nosotros mismos,  que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos,  esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Al final el mismo proceso que tendrán nuestros cuerpos mortales será el que restaure definitivamente la creación, está atada a nosotros, pero aun hoy así como nosotros tenemos las arras del Espíritu la creación tiene a los redimidos, aun hoy hay como experimentar vislumbres de lo que será, pero para eso es necesario que nosotros manifestemos el poder de la resurrección en nuestras vidas.

¿Se puede experimentar en esta etapa del camino lo que sucederá después, cuando todo haya sido cumplido?, pienso que si, vislumbres de la Gloria, Intimidad, Santidad, que viviremos en la ciudad celestial se pueden vivir en esta tierra, y aun la creación deja por momentos de ser ese lugar hostil y se transforma en ese paraíso…

Rom 8:24-25  porque en esperanza fuimos salvos;  pero la esperanza que se ve,  no es esperanza;  ya que lo que alguno ve,  ¿para qué esperarlo?  Pero si esperamos lo que no vemos,  con paciencia lo aguardamos.

Esa es la promesa de Dios, esa esperanza es lo que nos diferencia de los demás mortales, una esperanza sin fundamento palpable, una voz habló a nuestro corazón y le creímos y porque le creímos esperamos.

Recordé la película A.I. el pequeño niño robot tiene algo especial, tiene esperanza, la facultad de anhelar y soñar y creer que algún día volvería con su madre, que algún día seria un niño de verdad, como Pinocho, amado por ella, pasa por mil aventuras con esa sola meta, con ese anhelo en su corazón, miles de años después una raza extraña reconoce eso especial y por su poder lo hace realidad y el pequeño pinocho vuelve a su casa, al hogar y a los brazos que anhelaba, y así somos, esperamos un día volver a los brazos del que nos amó, y que cada cosa que hagamos sea buscando esa esperanza, esperamos  y decimos “Si, ven pronto Señor Jesús”, te anhelamos, te extrañamos y nuestro corazón no tendrá paz hasta ver tu rostro…

¡Bendita esperanza! pero aun en los redimidos existe esa pizca de incredulidad, esa falta de fe, esa decepción total, por eso Dios proveyó una ayuda poderosa, una fuente de donde alimentar nuestra esperanza.

Rom 8:25  Pero si lo que esperamos es algo que todavía no vemos, tenemos que esperarlo sufriendo con firmeza. De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad.

El esperar es soñar pero también es sufrir, una necesidad, un vació, pero el secreto es no llenarlo con substitutos, buscar el completo amor en algo menos que eso, solo El Espíritu nos puede fortalecer, como Jesús cuando tubo sed mas no bebió mirra con vinagre sino que esperó que todo sea consumado…

(Hoy fue tiempo de restauración, ayer en la noche en la reunión tuvimos una discusión frente a los pastores y aunque nos pedimos perdón no hubo mucho tiempo para restaurar el corazón, Nicolás, el hijo de Faustina está aquí, Jessica, nuestra amiga y discípula durmió en casa, en el cuarto de los niños, lo primero y más importante es tener paz con mi esposa)

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